La misma canción (1992)

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Por la mar chica del puerto
Risa, mujeres, agua…
Ponerle puertas al llanto
Cuando termine la muerte
Sí el cristal no se me rompe
Bajamar de la desgana
Ya no hay nada que me quede
Desde que sé que tu aliento
Para encontrarme conmigo
Fíjate lo que me pasa
Si un día se incorporara
Cruza el camino llano
En busca de una persona
Mis cuentas no están cabales
Este verano en Málaga
EL mar no puede morir
Si otros no buscan a Dios
Suelo primero del parque
Plomo de tiempo en el ala
No digo que sí o que no
Se me perdió la esperanza
Con el campo entre dos luces
No pensar nunca en la muerte
Ponte una mano en el hombro
Yo puedo perder el tiempo
Averigua quién te dio
Estaba ayer tan borracho
Viendo a la muerte venir

Por la mar chica del puerto

Por la mar chica del puerto
andan buscando los buzos
la llave de mis recuerdos.

(Se le ha borrado a la arena
la huella del pie descalzo
pero le queda la pena.

Y eso no puede borrarlo.)

Por la mar chica del puerto
el agua que era antes clara
se está cansando de serlo.

(A la sombra de una barca
me quiero tumbar un día;
echarme todo a la espalda
y soñar con la alegría.)

Por la mar chica del puerto
el agua se pone triste
con mi naufragio por dentro.

Manuel Alcántara

Por la mar chica del puerto

Risa, mujeres, agua

Risa, mujeres, agua…
cuando yo me haya ido,
de eso tendré nostalgia.

Yo no tengo madera
de santo ni de barca.

(Cuando yo me haya ido
-qué triste que me vaya-
de esta madera mía
que hagan una guitarra).

Manuel Alcántara

Ponerle puertas al llanto

Ponerle puertas al llanto;
eso era lo que quería,
ponerle puertas al llanto.

De tanto nombrar las cosas
se iba quedando sin nada,
de tanto nombrar las cosas.

Darle palabras al viento
era lo único que hacía,
darle palabras al viento.

Hablaba de la esperanza,
nunca hablaba de la pena,
que hablaba de la esperanza.

Por más vueltas que le daba
nunca supo a qué venía,
por más vueltas que le daba.

Manuel Alcántara

Cuando termine la muerte

Cuando termine la muerte,
si dicen a levantarse,
a mí que no me despierten.

Que por mucho que lo piense,
yo no sé lo que me espera
cuando termine la muerte.

No se incorpore la sangre
ni se mueva la ceniza
si dicen a levantarse.

Que yo me conformo siempre,
y una vez acostumbrado
a mí que no me despierten.

Manuel Alcántara

Si el cristal no se me rompe

Si el cristal no se me rompe
en el fondo de este vaso
me encontraré con tu nombre.

Manuel Alcántara

Bajamar de la desgana

Bajamar de la desgana:
las olas cerca de mí,
yo lejos del agua clara.

Bajamar de la desgana.

Limito al norte con nadie
y al sur con Málaga.

Amante del agua clara,
de tanto pensarte tengo
la sangre de las estatuas.

Bajamar de la desgana:
las olas cerca de mí,
yo lejos del agua clara.

Manuel Alcántara

Ya no hay nada que me quede

Ya no hay nada que me quede,
que he perdido la esperanza,
y es lo último que se pierde.

¿Ya no la tengo a mi lado?,
¿de verdad que la he perdido?,
no me hagáis mucho caso…

Yo soy el mismo de siempre,
y me queda la esperanza,
que es lo último que se pierde.

Manuel Alcántara

Desde que sé de tu aliento

Desde que sé que tu aliento
se ha quedado por el aire
estoy bebiendo los vientos.

Manuel Alcántara

Para encontrarme contigo

Para encontrarme conmigo
vuelvo a salir a la calle,
calle del tiempo perdido.

Para encontrarme contigo
estoy buscando en el suelo
las huellas de tu sonido.

Para encontrarme con nadie
me pongo a mirar arriba,
¡Dios me ampare!

Manuel Alcántara

Fíjate lo que me pasa

Fíjate lo que me pasa:
esperando estoy que llegue
tu calle que no se mueve
a la puerta de mi casa.

Fíjate lo que me espera
queriendo coger la luna
subido en una escalera
sin esperanza ninguna.

La distancia hasta tu lado
es un camino que tiene
todos mis pasos contados.

Manuel Alcántara

Si un día se incorpora

(El horizonte)

Si un día se incorporara,
cansado de estar rendido,
¡qué asombro en el agua clara!

Si un día se incorporara.

Hasta puede que llegara
cerca de Dios aburrido
si un día se incorporara.

Manuel Alcántara

Cruza el camino llano

Cruza el camino llano
y el campo en carne viva
llevando de la mano
su sombra pensativa.

Atraviesa ciudades,
lluvias, mercados, ruidos…,
tiene cuatro verdades
y mil pasos perdidos.

Busca la primavera,
esa que no termina,
la que está en la ladera
baja de la colina.

Con el viento de cara
vuelve a cruzar ciudades,
andando, andando, para
dejar sus soledades
con el viento de cara.

El otoño en la acera
y el vino por los vasos:
de aquí a la primavera
no hay más que cuatro pasos.

La noche se echa encima
del hombre y del camino;
el caminante arrima
su corazón al vino.

Se le va de la mano
su sombra fugitiva

y hasta el camino llano
se le hace cuesta arriba.

Manuel Alcántara

En busca de una persona

En busca de una persona
he salido por las calles
con perros y con palomas.

La he buscado por el parque,
detrás de cada palmera
y en cada hueco del aire.

Cerca de la catedral
y en el humo de los barcos
que se acaban de marchar.

Cien ojos por la Alameda
-en busca de una persona—
y mil pasos por la acera.

Llego de noche a mi casa.
Los perros y las palomas
me están mirando con lástima.

Manuel Alcántara

Mis cuentas no están cabales

(Telegrama a Bécquer)

Mis cuentas no están cabales:
me falta una golondrina
y me sobran tres cristales.

Manuel Alcántara

Este verano en Málaga

Este verano en Málaga
recorrí mucho mundo
a la vera del agua.

Que a mí no me hace falta
para andar los caminos
moverme de mi casa.

Este verano en Málaga
lo he visto todo claro
a fuerza de distancia.

De la mano del agua
recorrí mucho mundo
este verano en Málaga.

Sentado en la terraza
se agranda el horizonte
y se achican las barcas.

Que este verano en Málaga
recorrí mucho mundo
a la vera del agua.

Manuel Alcántara

El mar no puede morir

EL mar no puede morir.
Se quedará navegando
aunque no haya nadie aquí.

Que no, que el mar no se muere,
que no se puede morir.
Seguirá que va y que viene,
yendo y volviendo a venir
cualquiera sabe hasta cuándo.
Hasta que encuentre por fin
la playa que está buscando.

Él no se puede morir.
Se quedará navegando
cuando no haya nadie aquí.

Manuel Alcántara

Si otros no buscan a Dios

(A Alejo García)

Si otros no buscan a Dios
yo no tengo más remedio:
me debe una explicación.

Manuel Alcántara

Suelo primero del parque

Suelo primero del parque,
ramas de brazos cruzados,
estaba el puerto tan cerca
que soltó amarras el campo.

Disfrazada de gaviota,
la paloma de Picasso
se bajó de su palmera
y se fue a vivir a un barco.

Navegaron los almendros.
Se hizo a la mar Gibralfaro.

Soles rendidos del parque,
agua de brazos cansados,
todo el que vuelve a su sitio
encuentra por fin su rastro.

Manuel Alcántara

Suelo primero del parque

Plomo de tiempo en el ala

Plomo de tiempo en el ala,
la paloma de Picasso
disfrazada de gaviota
deja la mar y los barcos.

Por el mar y por el puerto
confunde el mástil y el árbol.

Luces últimas del muelle,
agua de brazos cruzados,
estaba el tiempo tan cerca
que soltó amarras el llanto.

Donde da la vuelta el puerto
alguna vez me fue dado
mirar al niño que fui
y llevarme de la mano.

La Plaza de la Merced
se llenaba de balandros.

Manuel Alcántara

No digo que sí o que no

No digo que sí o que no.
Digo que si Dios existe
no tiene perdón de Dios.

No digo que no o que sí.
Digo que me gustaría
que Él también creyera en mí.

Yo no le guardo rencor.
Si lo encuentro alguna vez
nos perdonamos los dos.

Manuel Alcántara

Se me perdió la esperanza

Se me perdió la esperanza
y aquí la vine a buscar.
Por mi tierra y por mi agua.

Que ya se está haciendo tarde
y si no la encuentro en Málaga
no estará en ninguna parte.

Mi pobre tierra no puede
darme lo que estoy buscando.
Nadie da lo que no tiene.

Tampoco puedo engañarme:
la conozco desde siempre
y la quiero desde antes.

Yo no culpo a Andalucía,
sé muy bien que a su esperanza
le pasó lo que a la mía.

Manuel Alcántara

Con el campo entre dos luces

Con el campo entre dos luces
se puso a soñar un día
que era de los andaluces
la tierra de Andalucía.

(Su bandera blanca y verde:
la luna en el olivar
que verá cuando despierte).

Soñaba a la luz del día
y cuando se iba la luz
su sueño ya lo sabía
el pobre pueblo andaluz.

(Un hombre de tantos sueños
tiene derecho a mirar
cómo despierta su pueblo).

Manuel Alcántara

No pensar nunca en la muerte

No pensar nunca en la muerte
y dejar irse las tardes
mirando cómo atardece.

Ver toda la mar enfrente
y no estar triste por nada
mientras el sol se arrepiente.

Y morirme de repente
el día menos pensado.
Ése en el que pienso siempre.

Manuel Alcántara

No pensar nunca en la muerte

Ponte una mano en el hombro

Ponte una mano en el hombro,
olvida todo lo antiguo
y perdónate tú solo.

Mírate fijo a los ojos,
sostén tu propia mirada
y perdónatelo todo.

Manuel Alcántara

Yo puedo perder el tiempo

Yo puedo perder el tiempo,
que el tiempo que se me pierde
sabe buscar a su dueño.

Yo puedo perder el tiempo,
que el tiempo que yo he perdido
suele volver con el tiempo.

Donde da la vuelta el viento
quise dejarlo olvidado
y él me siguió como un perro.

Manuel Alcántara

Averigua quién te dio

Averigua quién te dio
esas ganas de morirte.
Ha tenido que ser Dios.

Ha tenido que ser Dios
un día que estaba triste.
No tiene otra explicación.

Manuel Alcántara

Estaba ayer tan borracho

Estaba ayer tan borracho
que Omar Khayyán en persona
vino a llevarse mi vaso.

Manuel Alcántara

Viendo a la muerte venir

(A Jorge Guillén)

Viendo a la muerte venir
se me fue pasando el tiempo,
ese principio del fin.

Nunca podré comprender
por qué el lento porvenir
ha sido cosa de ayer.

Que a mí se me pasó el tiempo
que me quedaba de vida
desde su mismo comienzo.

Sólo se me ocurre a mí
pasarme toda la vida
viendo a la muerte venir.

Manuel Alcántara

Se prohíbe la reproducción total o parcial de esta obra, sea cual fuere el medio,electrónico o mecánico sin el consentimiento por escrito de la Fundación Manuel Alcántara.

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