En esta edición se han presentado más de un centenar de escritos
El galardón está dotado con un premio económico de 6.000 euros y
cuenta con el patrocinio de la Fundación Unicaja y la colaboración de
la Fundación Manuel Alcántara

El escritor Agustín Francisco Pérez Leal recibirá esta tarde, a las 19:00 horas, el XXXIII Premio de Poesía Manuel Alcántara en un acto que se celebrará en el Salón de los Espejos. En la entrega del galardón estarán presentes el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, acompañado por la concejala delegada de Cultura y Patrimonio Histórico, Mariana Pineda; el presidente de la Fundación Manuel Alcántara, Antonio Pedraza; el responsable de Literatura de la Fundación Unicaja, Francisco Cañada; el presidente del jurado, Álvaro García; y el propio Agustín Francisco Pérez Leal, quien leerá su poema Sobre una vieja historia de Johan Peter Hebel, con el que ha conseguido este galardón.
El jurado de esta edición, que ha recibido más de un centenar de escritos, estuvo presidido por Álvaro García y compuesto por José Infante, Mariano Vergara, Rosa Romojaro y María José Jiménez Tomé. Los miembros del jurado han justificado su elección basándose en la manera “de hacer convivir evocaciones culturales, literarias y cinematográficas en un homenaje esencial al Romanticismo europeo y al caleidoscopio emocional de James Joyce, todo ello con una dicción poética tersa, plenamente contemporánea y sostenida con destreza en una tirada amplia de versos con capacidad de hacerse inolvidables”.
El autor recibirá un premio dotado con 6.000 euros y un busto de Manuel Alcántara. Este galardón cuenta con el patrocinio de la Fundación Unicaja y la colaboración de la Fundación Manuel Alcántara.
Sobre el autor
Agustín Francisco Pérez Leal es licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Zaragoza (1990) y ha sido profesor de Lengua Castellana y Literatura en varios institutos desde el 1 de octubre de 1990 hasta el 10 de marzo de 2025. Actualmente está jubilado. Desde 2007 ejerce la crítica literaria en la revista Turia de Teruel.
Ha colaborado con poemas, traducciones y artículos en diversas revistas, entre las que se encuentran Reloj de arena (Oviedo), Renacimiento (Sevilla), El coloquio de los perros (Murcia), Archipiélago (Barcelona), La estafeta del viento (Madrid), El caracol del faro (Alicante) y El mono de la tinta (Burgos).
Ha publicado tres libros de poemas (Cuarto cuaderno o Libro de Siberia, 2001; La noche en Arras, 2006; y Tú me mueves, 2016) y una novela (Vaciad la Tierra, 2022), entre otros escritos.
El Premio Manuel Alcántara de Poesía
El Ayuntamiento de Málaga, con el patrocinio de la Fundación Unicaja y la colaboración de la Fundación Manuel Alcántara, organiza este certamen. El galardón está dotado con 6.000 euros y es uno de los más prestigiosos del país, tanto por la cuantía del premio —al tratarse de un solo poema— como por el reconocimiento de los poetas galardonados en ediciones anteriores.
Entre ellos se encuentran Cayetano Luca de Tena y Lazo, Antonio Hernández, Rosa Romojaro, Luis Alberto de Cuenca, Manuel Vilas o Rocío Rojas-Marcos.
También han sido premiados María Sanz (1993), Cayetano Luca de Tena y Lazo (1994), Antonio Hernández (1995), Félix Grande Lara (1996), José A. Ramírez Lozano (1997), Antonio Cabrera Serrano (1998), Rosa Romojaro Montero (1999), Juan Carlos Jurado Zambrana (2000), Vicente Gallego (2001), Joaquín Ríos (2002), Arturo Tendero (2003), Antonio Martínez Sarrión (2004), Tomás Hernández Molina (2005), Emilio Quintanilla Buey (2006), Pedro González Moreno (2007), Santos Domínguez (2008), Luis Alberto de Cuenca (2009), Joaquín Márquez (2010), Juan Carlos Abril (2011), Juan Vicente Piqueras (2012), Gabriel Insausti (2013), María José Carrasco (2014), Jesús Aguado (2015), Adolfo Cueto (2016), Manuel Vilas (2017), Diego Medina (2018), Beatriz Ros (2019), Rocío Rojas-Marcos (2020), Víctor Rodríguez Núñez (2021), Miguel Martínez (2022), Juan Antonio Bernier (2023) y María del Pino Santana (2024).
Poema premiado:
SOBRE UNA VIEJA HISTORIA DE JOHAN PETER HEBEL
“If you’ll be the lass of Aughrim…”
Ella, que supo envejecer
guardando en el secreto de sus últimos huesos un amor malogrado,
un luto alimentado con ajenjo en sus años más jóvenes,
fuente después de nata tibia, almendras
trituradas, prensadas…
Ella que supo envejecer,
guardar el duelo igual que unos membrillos
de piel musgosa al fondo del ropero
para robarles todo el olor mientras morían
con lentitud y dignidad de piedra…
Ella,
que conservó en su tuétano el perfume,
que se casó tal vez, que procreó tal vez hijos desapegados,
que tal vez enviudó mientras cocía el pan, que nunca supo,
y vio crecer, y vio marchar mas nunca como entonces, y vivió
en una casa que pudo llamar suya contra todo pronóstico,
Ella aún conservaba de la vida granada de otro tiempo aquel recuerdo vago
de unas manos muy rudas pero jóvenes,
un prometido hermoso, una sonrisa tibia,
unos ojos que la miraban antes,
antes del hundimiento. La miraban.
Él desapareció sin que nadie supiese una tarde de invierno, camino de la mina.
Y hubo sólo un silencio apelmazado.
Y vinieron entonces como en alud de piedras
los crueles terremotos de lejanas ciudades,
las muertes de los reyes, guerras de sangre y barro, siembras, ratas,
cosechas secuestradas, y el girar de las muelas, y la nieve,
y el paso de los cisnes migratorios…
(Haya un fundido a negro justo ahora
para una noche de cincuenta años,
densa de plomo, y amanezca sobre
el campo gris. La uva está madura;
la pisan los muchachos.
Ya puede reanudarse nuestra historia).
Ella supo de él y pudo verlo
de nuevo bajo el día, fruta rara,
planeta congelado en el agua verdosa de vitriolo,
aquel rostro querido, aquellos ojos de extinguida luz
ardiendo aún como en un fuego frío,
cincelados en algo que parecía bronce
y era tan sólo amor de la memoria.
¡Aquel recuerdo intacto bajo la tierra helada
mirándola otra vez desde su juventud!
Y estaba él como pidiendo
disculpas por no haberse despedido.
Y estaba ella en su recuerdo triste,
con miedo a no alcanzar, descoyuntada.
Y pasaban arriba, con su grito lejano,
camino de lo oscuro, los cisnes de ceniza.























































