
En qué consiste
La llamada Generación del 27 constituye uno de los grupos literarios más importantes de nuestras letras desde el Siglo de Oro. De ella salió un premio Nobel, Vicente Aleixandre, poeta sevillano que vivió en Málaga, y también el que es quizá el más internacional de nuestros autores junto a Cervantes, Federico García Lorca. El nombre de este grupo viene dado por el año en el que se reunieron para homenajear a un poeta entonces olvidado: Luis de Góngora. El acto se celebró en Sevilla en 1927 y el anfitrión fue el torero y escritor Ignacio Sánchez Mejías, matado por un toro siete años después en una tarde trágica cantada por Federico García Lorca en su espléndida elegía “Llanto por la muerte de Ignacio Sánchez Mejías”.
Se cumplen 92 años de aquel homenaje y hemos querido rememorarlo a través de este ciclo, estructurado en dos jornadas celebradas en Málaga y Sevilla durante el mes de junio. En estas jornadas hemos querido conversar sobre la Generación del 27, y la importancia de Andalucía en dicha generación, con algunas de sus protagonistas indirectas, testigos fundamentales e imprescindibles de uno de los acontecimientos más importantes de la historia de la literatura española.
En Málaga hemos contado con Nuria Espert, mítica actriz que se ha metido en el papel de algunos de los grandes personajes de las tragedias lorquianas, y con Laura García Lorca, sobrina del poeta y directora de la Fundación Federico García Lorca, que conversaron respectivamente con Manuel Castillo, director de Diario Sur, y Antonio Méndez, director del periódico Málaga Hoy.
En Sevilla nos volvió a acompañar Nuria Espert, que en esta ocasión conversó con José Antonio Carrizosa, director de Diario de Sevilla, y con Paloma Recasens Sánchez-Mejías, nieta del torero Ignacio Sánchez Mejías, que conversó con Álvaro Ybarra, director de ABC Sevilla.
La reunión de estas voces que se han relacionado directamente con algunos de los protagonistas de la Generación del 27 tuvo el objetivo de profundizar en una de las etapas más gloriosas de nuestra literatura, una etapa que sigue viva.
Fecha y lugar
En Sevilla, el 18 de junio de 2019, en el Teatro de la Fundación Cajasol.
Participantes
Nuria Espert, José Antonio Carrizosa, Paloma Recasens Sánchez-Mejías y Álvaro Ybarra.
Programa
Coloquio entre Nuria Espert y José Antonio Carrizosa.
Coloquio entre Paloma Recasens Sánchez-Mejías y Álvaro Ybarra.
Resumen
Crónica del ciclo ’92 años de la Generación del 27’
La literatura y las artes escénicas volvieron a ser nexo de unión entre Málaga y Sevilla gracias al ciclo ’92 años de la Generación del 27′ que la Fundación Manuel Alcántara celebró junto a la Fundación Cajasol en sendas ciudades andaluzas. Dos jornadas centradas en la figura de García Lorca y que rememoraban el homenaje que un grupo de escritores rindió en 1927 al por entonces olvidado Luis de Góngora. El acto se celebró en Sevilla y dio nombre a la generación que marcó un antes y un después en la historia de la literatura española del siglo XX. El anfitrión del encuentro fue el torero y escritor Ignacio Sánchez Mejías, al que un toro mató siete años después en una tarde trágica cantada por el poeta granadino en una espléndida elegía.
El evento arrancó en la capital malagueña ante un público tan numeroso que dejó pequeño el Salón de los Espejos del Ayuntamiento. La actriz Nuria Espert y Laura García Lorca, sobrina del poeta, fueron las protagonistas de una sesión conducida con maestría por Manolo Castillo y Antonio Méndez, directores de Diario Sur y Málaga Hoy, respectivamente.
La vida de Nuria Espert no se puede entender sin García Lorca. Actualmente, la actriz se encuentra en plena gira con ‘Romancero Gitano’, cerrando así un círculo vital que comenzó cuando era una niña y recitaba ‘Romance de la luna, luna’. “No se puede amar tanto a un autor, no se puede recitar tanto, conocer sus libros, saberse sus canciones, interpretar sus personajes y pensar que no está”, declaraba la actriz. “Yo pienso que está en el aire, que está dentro de mí. Ha dejado tanto, sabemos tanto de cómo era por dentro, nos lo explicó tan bien, que lo amamos”, añadía.
Espert confesó que todo lo que ha sido en su vida teatral ha girado alrededor de García Lorca y explicó que su vida cambió cuando le llamaron para que dirigiera La Casa de Bernarda Alba en Londres tras haber realizado Yerma durante tres temporadas seguidas. Después de este éxito, la actriz ha paseado al poeta por el mundo entero durante toda su vida, Japón, Israel, América Latina… “Lorca produce la misma emoción en otras lenguas, cosa que me parece muy extraña, porque la poesía traducida puede perder ese grado se sublimidad que tiene el original, pero en este caso es como si fuera una flor que todo el mundo huele. El perfume de Federico lo huelen las gentes del mundo entero”.
La intérprete catalana definió al poeta como una “persona a veces abierta y luminosa y a veces encerrado, tímido, atemorizado por la dureza del mundo”. Así se lo explicaba Rafael Alberti, con el que la actriz mantuvo una estrecha amistad, “Federico pasaba de ser el centro de las reuniones a quedarse en un rincón y lamentarse” y ese tormento quedaba reflejado en su obra “hay poemas que son de rabia, que son denuncias, que son dolor. Él lo expresa a través de las mujeres que ha creado con su soledad, habla de sí mismo como lo hacen los genios, convierte su dolor en obra inmortal”, reflexionaba la actriz.
Y es ese mismo sufrimiento el que Espert ha sentido a lo largo de su extensa carrera profesional. “Actuar me produce sufrimiento, pero el sufrimiento que el público ve es el de Federico”. También su vida privada encierra momentos oscuros, “los malos y los buenos actores anteponen esta profesión al dolor inmediato de la vida”, refiriéndose a la muerte de su marido cuando ella actuaba en el Teatro Español de Madrid. Su hija Alicia le propuso cortar las funciones pero ella se negó. “Puse una representación más por la mañana porque el teatro es el único sitio donde respiro”.
La actriz recordó que dirigir Madame Butterfly, estrenada en Londres, supuso «mucho éxito pero también mucha soledad» por la complejidad del montaje. “La música es lo primero, el director de la orquesta es lo segundo, después las voces de los cantantes es lo tercero, después está la nada y después el director de escena”, bromeó. “A mí no me gustaba nada. Dirigí más óperas que fueron un gran éxito y que pagué con una depresión. Hice el trabajo y lo abandoné con gran gratitud para vover a la interpretación”.
Nuria Espert finalizó su intervención recitando ‘Romance de la luna, luna’ a petición de Manolo Castillo, una cariñosa ‘encerrona’ a la que accedió tras resistirse durante unos segundos y que finalizó con una gran ovación.
Laura García-Lorca
Recogieron el testigo Laura García Lorca y Antonio Méndez. La sobrina del poeta se dirigió a Espert emocionada y le agradeció la difusión de la obra de su tío. “Hay pocas maneras de acercarse tan de verdad no solo a la obra sino a la persona. Me impresiona pensar que lleva toda la vida inmersa en Federico y eso significa ser parte de él”, declaró.
Nacida en Nueva York, Laura García Lorca llegó a Madrid con 13 años. Confesó a los asistentes que en su casa se hablaba poco de Federico. “Mi padre me contaba recuerdos de su infancia junto a su hermano, pero cuando fui consciente de quién era mi tío, ni siquiera me atreví a preguntar porque sabía que era muy doloroso para él”, declaró.
Laura García Lorca comenzó a presidir la Fundación que lleva el nombre del poeta en 2005, una entidad que creó su tía Isabel en 1984 junto a los seis sobrinos de Lorca. Sin embargo, la falta de comunicación con las instituciones durante todos estos años ha provocado que el proceso de creación del centro en Granada no haya sido fácil. “Lo importante es que acabe bien”, señaló la sobrina de Lorca, “el tener todo el archivo del poeta en Granada, sus cartas, sus manuscritos, es un tesoro muy grande». Ahora se cumple un año de la llegada del legado de Federico a Granada, concretamente a un edificio “que se ha hecho a la medida de Lorca”. El proyecto, con teatro, sala de exposiciones y biblioteca, “borra los sinsabores de tantos años”, apuntó. “Que el legado vaya a Granada es muy importante y va a tener un efecto sanador para todos”.
Antonio Méndez recordó que en 2015, un medio de comunicación publicó un informe de 1965 de la Jefatura Superior de Policía de Granada que revelaba que Federico García Lorca fue asesinado junto a otra persona por “socialista, masón y homosexual”. Preguntada por esta cuestión, Laura García Loca explicó que su familia siempre había sabido que se trató de un “crimen político”. “Sus ideas eran muy claras aunque nunca le gustó que le pusieran etiquetas. Era manifiesto su apoyo explícito a la República, pero su muerte no se puede desligar de sus otras razones, como su homosexualidad, que molestaba, o de su éxito, que generaba muchas envidias”.
También habló la sobrina del granadino sobre la negación de la familia a buscar los restos del poeta. “No se han transmitido bien nuestros motivos”, indicó. “Nuestra postura es que, en ese lugar, su presencia mezclada con los restos de las demás víctimas es mucho más elocuente”, explicó, “nos ayuda a recordar y a proteger a todos los demás”. Laura García Lorca dijo ser consciente del deseo de otras familias de buscar los restos de los suyos, “por eso nunca hemos querido impedir que los busquen” y finalizó expresando el deseo de la familia: “Queremos que su nombre aparezca en el orden alfabético que le corresponde y que sea un lugar real de memoria histórica”.
La sobrina de Lorca habló de la relación sentimental e intelectual del poeta con Dalí, “que fue importantísima, quizá la que más para los dos”, con una ruptura “muy dolorosa”, que provocó el viaje de Lorca a Nueva York. Asimismo, recalcó que la relación personal de Federico con Juan Ramón Jiménez, “fue dulce, a pesar de que no era una persona fácil”. “Juan Ramón fue con Zenobia a Granada invitado por mis abuelos, por mi tío y por mi padre y de allí salió el poema Generalife del escritor onubense que dedicó a mi tía Isabel”, recordó.
García Lorca, Sevilla y la Generación del 27
El Teatro de la Fundación Cajasol en Sevilla registró un lleno absoluto para acoger la segunda jornada del ciclo ’92 años de la Generación del 27′. Más de 200 personas se citaron para ver a Nuria Espert, que repitió en el evento, y a Paloma Recasens, nieta del torero Ignacio Sánchez Mejías, gran amigo de Lorca, anfitrión del encuentro que dio nombre al grupo de escritores y protagonista de la elegía ‘Llanto por la muerte de Ignacio Sánchez Mejías’ del poeta granadino. Espert y Recasens, dialogaron respectivamente con José Antonio Carrizosa, director de Diario de Sevilla, y Álvaro Ybarra, director de ABC Sevilla.
Arrancó Nuria Espert refiriéndose a la Generación del 27 como “un milagro de la Naturaleza” y lo más importante que ha ocurrido en la cultura española del siglo XX. “No son solo los poetas, está el cine, el arte, la pintura…», añadió.
La actriz recordó su primer contacto con Lorca en la niñez y sus inicios “sin ganas” en el teatro. “Yo estudiaba ballet, quería ser bailarina, afortunadamente no tenía talento para serlo”, bromeó. Tras pasar una prueba comenzó a tomarse el teatro “como un trabajo, pero a los dos años el veneno ya me había atrapado”.
La premio Princesa de Asturias de las Artes se remontó al tiempo en el que Lorca entró por completo en su vida. Fue al montar su propia compañía junto a su marido, Armando Moreno, en 1959. García Lorca apenas había sido representado y tras el visto bueno de la familia del poeta decidieron llevarlo a escena, “pero días antes de la función, nos la prohibían”. Finalmente, alguien vio más allá y en 1971 estrenaron Yerma con muy malas críticas, “pero el público sintió que una puerta se había abierto». Espert siguió interpretando Yerma durante 14 años.
La catalana también habló de su relación con Alberti, al que conoció de “modo simpático”. Espert estaba de gira con Yerma por Italia y su amigo Terenci Moix, que por entonces era reportero de Fotogramas, convenció al poeta gaditano y a su mujer Teresa para que cogieran un tren a Florencia y vieran la representación. “Quedaba mucho para que regresara a España”, recordó.
Tiempo después coincidieron en un acto en Madrid y “fue una noche inolvidable” que derivó en una gira de más de 300 recitales por toda España. “Alberti me habló tanto de Federico que es como si lo hubiera conocido, me habló de cosas que no están en los libros, de su generosidad. Cuando él entraba es como si se encendieran los focos, tenía una energía especial”.
Nuria Espert confesó que “hubiera sido una actriz más pequeña sin Lorca” y recordó la importancia del montaje de Yerma que dirigió el tucumano Víctor García, “una persona difícil en el trato, pero con un talento extraordinario”.
La actriz reflexionó sobre los personajes femeninos del poeta que ha interpretado a lo largo de su vida. Doña Rosita la soltera es el que más le ha llegado, “algo tremendo pasaba dentro de mí cuando interpretaba a ese personaje”, reflexionó, “tenía que desdoblarme porque ni mi físico ni mi currículum tenía nada que ver con ella”.
Durante su carrera, Espert también se ha metido en la piel de personajes masculinos como Hamlet o Próspero (La tempestad), pero alcanzó la cima con el Rey Lear, que estrenó en catalán dirigida por Lluis Pasqual. «Rey Lear es un monumento, es la Sagrada Familia, es Notre Dame antes del incendio. Es enorme. La historia entera de la humanidad está contenida en esas tres horas. Representar a Lear ha sido una de las mayores satisfacciones de mi vida», añadió.
Paloma Recasens
“Ambicioso, simpático, con una inteligencia extraordinaria y una atracción arrolladora”. Así definía Paloma Recasens a su abuelo, el torero Ignacio Sánchez Mejías, una persona inquieta que desde la infancia soñaba con ser espada pero que a lo largo de su vida también fue poeta, dramaturgo, mecenas de las artes e incluso presidente del Betis, “alguien que, de haber nacido en otra época, como dice Andrés Amorós, hubiera sido astronauta”, señaló.
De niño, Sánchez Mejías se escapaba de casa para torear en la Alameda con Joselito, al que tanto admiró y con cuya hermana se terminaría casando. Pero cuando comenzó a tener amigos de un cierto nivel cultural, “Ignacio, que no había querido estudiar, comenzó a leer a los clásicos y se sacó el Bachillerato con 38 años”, relató su nieta, que también reveló que la relación de Lorca con los toros fue a través del diestro sevillano, “incluso vistió de luces a Alberti y le obligó a hacer el paseíllo, aunque después no volvió a salir del burladero”.
Ignacio Sánchez Mejías fue uno de los mecenas de la Generación del 27 y el organizador de grandes fiestas que derivaban en encuentros como el de Federico García Lorca con el cantaor Manuel Torre, de donde surgió el ‘Romancero gitano’. El torero impulsó el homenaje a Luis de Góngora en la capital hispalense, que fue el germen del grupo de poetas y escritores más importantes del siglo XX español. “Era un grupo de amigos muy jóvenes con muchas ganas de divertirse. Ignacio los acogió y, además de recitar a Góngora, lo pasaron muy bien”, contó Recasens.
Durante la jornada se puso en valor el museo que sobre la figura del torero existe en Manzanares, ciudad donde un toro acabó con su vida. Objetos personales, recortes de prensa – “escribía sus propias crónicas taurinas y era muy duro consigo mismo”, apuntaba Recasens–, y numerosa correspondencia cedida por la familia del diestro forman parte de esta exposición. “Mi madre tenía muchos papeles muy desordenados. Lo mismo te encontrabas con una carta de Unamuno que con un manuscrito de Alberti. Cuando vimos todo lo que había en aquellos baúles pensamos que la mejor manera de conservar su patrimonio era difundirlo”, explicó Paloma Recasens. La nieta de Sánchez Mejías confesó sentirse emocionada con la respuesta de la gente por indagar en la vida del sevillano “conocido en el mundo entero por la elegía de Lorca, aunque también hay gente que pensaba que no existía, que era un personaje creado por el poeta”.
El 11 de agosto de 1934 Ignacio Sánchez Mejías sustituía en la Plaza de Manzanares a Domingo Ortega. El primer toro de la tarde, de nombre Granadino, acabó con la vida del torero al que Lorca dedicó su llanto más sentido.
















